
En las líneas de moldeo por soplado, un calentamiento desigual de las preformas es un problema que poco a poco va afectando negativamente al proceso de producción: el tiempo de ciclo aumenta, aumenta la cantidad de materiales desperdiciados, y el peso de las botellas se convierte en algo que se debe estimar día tras día. Cuando el horno de calentamiento en sus equipos Sidel, Krones, SIPA, Husky, SACMI o Nissei ASB pierde el control de la temperatura, toda la línea se ve afectada.
Lo que es importante desde el punto de vista técnico Construimos termopares como sustitutos directos para los hornos de calentamiento, diseñados para adaptarse a la geometría de las zonas de calentamiento y a la lógica de control del equipo original. El material del terminal sensor, el aislamiento y la cubierta son seleccionados para resistir las condiciones extremas que existen allí, día tras día, cerca de los emisores de infrarrojos y con los ciclos térmicos constantes dentro del túnel de calentamiento.
Las configuraciones típicas utilizan elementos de tipo K o J, con conectores estandarizados y longitudes de cable que coinciden con los bloques de conexión existentes. Lo importante es obtener mediciones fiables: una retroalimentación estable en la que el sistema de control pueda confiar, segundo tras segundo.
Por qué esto es importante en el moldeo por soplado con estirado El calentamiento de las preformas es el primer obstáculo en el proceso de moldeo por soplado con estirado. Un termopar eficaz mantiene la temperatura del horno dentro de los límites establecidos, lo que permite predecir la temperatura del material cuando este llega a la estación de soplado.
Esto se traduce en menos defectos, mayor resistencia de la parte superior de la botella y menos variaciones en el espesor de las paredes. También ayuda a ahorrar energía, ya que una temperatura estable evita que los calentadores funcionen más de lo necesario y desperdicien energía. Cuando los componentes cumplen con las tolerancias del fabricante, se reducen las paradas no planificadas y se prolonga la vida útil del sistema de calentamiento.
Qué hay que tener en cuenta La instalación es sencilla, pero el horno es un entorno muy hostil. Es necesario verificar la ubicación de montaje y la distancia con respecto a los emisores, para que la cubierta del termopar no entre en contacto con los elementos de cuarzo o halógeno.
Es posible que haya alguna desviación con el tiempo debido a las tensiones térmicas, por lo que es necesario realizar verificaciones de calibración periódicamente, utilizando un referente conocido. Si el equipo funciona las 24 horas del día, mantenga un termopar de repuesto a mano; cambiarlo solo toma unos minutos. Esperar a recibir un reemplazo puede hacer que pierda horas de producción.