
Cómo alcanzar rápidamente las temperaturas necesarias para la esterilización con lámparas IR de 110V
Si desea alcanzar las temperaturas adecuadas para la esterilización en pocos segundos, esos elementos calefactores convencionales no sirven. Son demasiado lentos. Por eso utilizamos lámparas infrarrojas de onda corta de 110V.
Lo admirable de estas lámparas es su capacidad de encenderse al instante. En lugar de perder tiempo calentando el aire dentro del armario, estas lámparas emiten calor directamente sobre el objeto que se desea esterilizar. Es rápido… realmente rápido.
Así es como funcionan: dentro de la lámpara hay un filamento de tungsteno envuelto en una cubierta de cuarzo. Tan pronto como se aplica una tensión de 110V, ese filamento alcanza su temperatura máxima en cuestión de segundos. Esto genera una gran cantidad de calor que afecta directamente la superficie del objeto que se encuentra en el armario, destruyendo las bacterias debido al shock térmico.
Pero no basta con simplemente colocar estas lámparas en su lugar y listo. Hay algunos detalles a tener en cuenta. Generalmente, utilizamos cuarzo de alta pureza para que los rayos infrarrojos puedan salir de la lámpara. Además, como funcionan con 110V, se pueden conectar directamente a la red eléctrica estándar de Norteamérica. No hay necesidad de usar transformadores grandes y costosos que ocupen espacio.
Pero aquí está el problema: la densidad de calor. Estas lámparas liberan una enorme cantidad de energía en un área muy pequeña. Si su armario no está bien aislado o ventilado, tendrá problemas. Podría deformarse el armario o, peor aún, se podría derretir el aislamiento de los cables.
En cuanto al ciclo de esterilización en sí, estas lámparas representan una alternativa ideal a esos elementos calefactores lentos. No es necesario aumentar gradualmente la temperatura y desperdiciar energía calentando toda la habitación. En cambio, basta con activar una descarga de alta intensidad.
Un último consejo: utilice reflectores de aluminio pulido. Si no refleja esos rayos infrarrojos hacia los objetos que se desean esterilizar, está perdiendo un 30% de la energía generada. Y eso es simplemente un desperdicio de energía.