
Deje de perder dinero cada vez que baja la temperatura
Seamos honestos: tener mesas afuera en invierno es prácticamente un infierno. Pones esos calentadores convencionales, pero una brisa basta para que todo el calor se disipe. Tus clientes tiritan, se van rápidamente y no tienen tiempo ni siquiera de probar los postres.
Lo resolvemos con radiadores de onda corta infrarroja. En lugar de intentar calentar el aire en sí, estos dispositivos envían calor directamente hacia los clientes. Es como estar sentado al sol en una tarde de primavera, incluso si el aire a su alrededor está helado.
Elegir la altura adecuada
Si sus techos son altos, digamos 3 metros o más, no puede simplemente colgar cualquier calentador allí arriba. El calor se disiparía a medida que viaja. Por eso usamos tubos de cuarzo de alta densidad. Estos dispositivos emiten suficiente calor para que, cuando llegue a la mesa, el ambiente sea cálido. Si la temperatura exterior es de 5°C, quieres que tus clientes se sientan como si estuvieran en una habitación agradable a 22°C. Esto requiere un poco de cálculo y mucha potencia, pero funciona.
Y lo mejor: el viento no afecta este tipo de calentamiento. Incluso si hay corrientes de aire en el exterior, tus clientes seguirán sintiendo calor en su piel.
Detalles importantes: potencia y ubicación
Aquí está el problema: este tipo de calentamiento necesita una instalación eléctrica adecuada. Si utilizas diez unidades de 2500 W cada una, estarás consumiendo 25 kW de energía. Eso es mucho. Si tu panel eléctrico no es lo suficientemente potente, seguramente tendrás que apagar los interruptores constantemente. Siempre recomendamos usar circuitos dedicados. Así, la energía se distribuye de manera uniforme, evitando que un lado del patio esté demasiado caliente mientras el otro permanece frío.
También debes elegir bien dónde colocarlos. Nadie quiere sentirse incómodo, con la frente caliente mientras sus pies están helados. Debemos orientar los dispositivos de manera adecuada para que el calor se distribuya por toda la mesa.
Por qué esto realmente importa para tu negocio
Cuando el patio está frío, la gente se va. Punto. Pero cuando la gente se siente cómoda y calentita, se quedan más tiempo. Piden más bebidas, se quedan a tomar café… En resumen, transforman tu espacio al aire libre en un lugar donde realmente quieren estar todo el año. Es una solución sencilla: clientes felices y cómodos se quedan más tiempo, y eso significa mayores ganancias.