
Cómo llevar los gabinetes de esterilización a la temperatura adecuada, rápidamente
Cuando se trata de esterilizar un gabinete, no se puede permitir perder tiempo. Es necesario generar una gran cantidad de calor, y eso debe suceder inmediatamente para poder eliminar los patógenos.
El problema es que esos elementos calefactores convencionales son muy lentos para calentarse. Por eso utilizamos bulbos de halógeno de cuarzo de alta intensidad. Estos emiten radiación infrarroja de onda corta que llega directamente a la superficie del gabinete. El tiempo de respuesta es de segundos.
Cómo funciona el calor
Dentro de estos bulbos hay un filamento de tungsteno envuelto en cuarzo. Lo interesante es que el cuarzo no absorbe la energía infrarroja; simplemente deja que pase a través de él. En lugar de que el calor quede atrapado dentro del bulbo, este se dirige directamente al gabinete. Ajustamos la potencia a un nivel alto para que, en cuanto se encienda el interruptor, la temperatura dentro del gabinete aumente de inmediato. Es casi instantáneo.
Los componentes utilizados
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza, ya que, francamente, el vidrio común se rompería bajo ese tipo de estrés térmico. En cuanto a los componentes eléctricos, utilizamos bases tipo R7 o similares. Esto facilita su reemplazo en la mayoría de las instalaciones industriales. No es necesario lidiar con conexiones eléctricas complicadas. Basta con conectarlo al controlador y listo.
Algunas cosas a tener en cuenta
Existe un trade-off: al aplicar tanta potencia en un espacio tan pequeño, se genera una gran cantidad de calor. Eso es bueno para eliminar los gérmenes, pero puede dañar los conectores. Si se dejan funcionando al 100% durante horas seguidas, es probable que los conectores se derritan. Para evitar esto, recomendamos usar un temporizador o un sistema de control por pulsos. Esto permite controlar esos picos de calor, evitando así daños en los componentes, mientras se mantiene la temperatura necesaria para una esterilización efectiva.