
Cómo lograr una temperatura adecuada en los hornos inteligentes para pizza
Si está construyendo un horno inteligente, seguramente habrá notado que el control de la temperatura es un verdadero desafío. Se quiere que la temperatura alcance un valor específico de inmediato, y que, en cuanto el controlador indique “parar”, el horno deje de funcionar al instante.
La mayoría de los elementos calefactores no pueden hacer eso. Son demasiado grandes y retienen el calor durante mucho tiempo. Por eso, muchas pizzas terminan con su base quemada y los ingredientes crudos.
Por eso utilizamos lámparas de infrarrojos de onda corta.
¿Por qué esto funciona?
Los elementos convencionales deben calentar primero el aire a su alrededor. Es un proceso lento. Pero las lámparas de infrarrojos son diferentes: envían energía directamente hacia la masa y los ingredientes, mediante radiación electromagnética.
Al combinar estas lámparas con un controlador PID, se puede ajustar la potencia en tiempo real. Ya no habrá problemas de sobrecalentamiento, ya que el horno dejará de funcionar en cuanto el termostato lo indique. Se obtiene así un rango de temperatura preciso y fiable.
La estructura interna de la lámpara
Las fabricamos con vidrio de cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque cuando se encienden y se apagan tan rápidamente, los materiales más baratos se romperían bajo esa presión. También añadimos gas halógeno, lo que nos permite mantener el filamento de tungsteno a temperaturas muy altas, sin que se evapore o se dañe en cuestión de semanas.
Si está diseñando un horno personalizado, podemos adaptar la longitud y la potencia de las lámparas a sus necesidades específicas. Incluso podemos ocuparnos de los conectores para que se inserten fácilmente en su sistema existente.
Pero hay una advertencia: estas lámparas emiten una gran cantidad de calor localizado. No descuide la ventilación ni el grosor de los cables. De lo contrario, su carcasa se derretirá, y eso será un desastre que nadie querrá limpiar.
Algunos consejos para los ingenieros
Para que todo funcione correctamente, utilice relés de estado sólido con conmutación rápida. Dado que las lámparas reaccionan en milisegundos, el único verdadero obstáculo es el sensor. Coloque los termopares lo más cerca posible de la superficie de cocción. De esta manera, se evita el exceso de calor que arruina la textura de la masa. Así, tendrá un control total sobre la reacción de Maillard, lo que significa que obtendrá siempre una textura dorada y perfecta.