
¿Pueden realmente los elementos calefactores de su horno soportar esa carga constante?
Si opera una cocina comercial durante 10 horas al día, sus hornos no están simplemente “funcionando”; en realidad, están luchando por sobrevivir. Ese tipo de calor constante ejerce una enorme presión sobre los elementos calefactores.
Cuando la gente me pregunta cómo se comparan nuestros tubos de cuarzo con las marcas internacionales más conocidas, siempre les digo lo mismo: dejen de preocuparse por el nombre de la marca. El nombre de la marca no es lo que cocina la comida. Lo que realmente importa es qué tan puro es el cuarzo y qué sucede dentro de ese filamento.
El secreto para una larga vida útil
Piénsenlo: cuando encienden el horno, el filamento de tungsteno se expande. Cuando lo apagan, se contrae. Si esto ocurre todos los días, el metal eventualmente se daña. Para evitar eso, utilizamos cuarzo fundido de alta pureza. Es resistente y no se deforma fácilmente. Pero lo verdaderamente importante es el ciclo de halógenos. Agregamos una pequeña cantidad de gas halógeno, que actúa como un “equipo de reparación”, empujando el tungsteno evaporado de vuelta al filamento. De esta manera, el alambre no se adelgaza ni se rompe, lo que significa que no es necesario reemplazar los tubos cada pocas semanas.
Lograr el equilibrio adecuado
Diseñamos estos componentes para que generen calor directamente. Sin complicaciones. El truco está en equilibrar la potencia y el voltaje, de modo que el calor sea adecuado para el tamaño del horno. Si intenta utilizar demasiada potencia en un tubo demasiado corto, solo acelerará el daño al elemento calefactor. Pasamos mucho tiempo ajustando la relación entre la longitud y el diámetro, para que la temperatura superficial se mantenga estable.
Un consejo sobre la instalación
Reemplazar estos componentes es fácil. Básicamente son piezas que se instalan directamente. Solo hay que conectarlos a los terminales y listo. Pero hay un detalle importante: el cuarzo es frágil. Soporta mejor el calor que los elementos metálicos, pero odia los impactos físicos. Incluso algo tan simple como una huella grasosa en el vidrio puede causar un punto caliente. Una vez que hay un punto caliente, surge una grieta. Dígale a su personal que tenga cuidado al reemplazarlos. Un poco de cuidado marca una gran diferencia.
La verdad es que la diferencia entre los productos “domésticos” y los “importados de alta calidad” ya casi no existe. Mientras el cuarzo sea puro y el sellado esté bien hecho, obtendrá el mismo rendimiento, independientemente de dónde se haya fabricado el tubo.